Por su parte, el primer ministro israelí afirmó que el alto el fuego tenía como objetivo permitir la continuación de las conversaciones con el Líbano, al tiempo que confirmó que Trump lo había invitado junto al presidente del Líbano a reunirse en la ciudad de Washington.
Al mismo tiempo, subrayó que las Fuerzas de Defensa de Israel no se retirarán de sus posiciones en el sur del Líbano durante el alto el fuego de 10 días. “Permaneceremos en una zona de seguridad de 10 kilómetros, lo que nos permitirá evitar la infiltración en las comunidades y el lanzamiento de misiles antitanque”, remarcó.
En ese sentido y en la previa al inicio de la tregua, las Fuerzas Armadas de Israel atacaron más de 380 objetivos presuntamente de Hezbollah en el sur libanés, entre lanzadores, cuarteles generales y combatientes del grupo respaldado por Irán, con el objetivo de apoyar a las fuerzas terrestres israelíes en el sur del Líbano.
